DIAMM es financiado por el Arts and Humanities Research Board y la Fundación Andrew W Mellon.

El Archivo de Imágenes Digitales de Música Medieval (DIAMM en inglés) tiene como meta obtener y archivar imágenes digitales de fuentes europeas de la música polifónica medieval. En los casos en que estas imágenes han sufrido daños que les hacen difícil de leer, hemos llevado a cabo cierto grado de reconstrucción digital a partir de copias de las imágenes originales, a fin de mejorar tanto su legibilidad como las posibilidades de que los interesados puedan acceder a ellas.

Nuestro proyecto ha estrenado un archivo electrónico permanente de estas imágenes, tanto para hacer más fácil el estudio detallado de esta música y sus fuentes, como para asegurar su conservación permanente. El proyecto nace de una colaboración entre académicos de la Universidad de Oxford y Royal Holloway, Universidad de Londres; la primera fase la financió el “Humanities Research Board”, y las segunda y tercera fueron posibles gracias a las subvenciones aportadas por el “Arts and Humanities Research Board” en 1999 y 2001. La fase actual en la cual vamos mejorando los recursos informáticos, la ha financiado la “Fundación Andrew W. Mellon”.

Las imágenes archivadas incluyen todas las fuentes fragmentarias de música polifónica compuesta antes de 1550 halladas en el Reino Unido (y casi la totalidad de éstas está disponible en este sitio web) además de todos los manuscritos “enteros” de esta país, un número pequeño de importantes manuscritos representativos de la Europa continental, y una cantidad significativa de fragmentos de música compuesta entre 1300 y 1450 en Bélgica, Francia, Italia, Alemania y España. Hasta ahora, jamás había sido posible reunir una colección que incluyera todos los fragmentos existentes en Gran Bretaña, y constituye un recurso extraordinario para el estudio del repertorio en su totalidad. Aunque el repertorio se ha estudiado extensamente a medida que los estudiosos han ido descubriendo estas fuentes a lo largo del último siglo, el hecho de que los manuscritos se hallasen tan dispersos en términos geográficos siempre ha dificultado el ocuparse del repertorio en su totalidad. Desde luego hay más fragmentos que fuentes enteras pero por desgracia en muchos casos éstos apenas si se pueden leer y son difíciles de interpretar e identificar. Vienen a ser un recurso valioso, aunque disperso por toda Europa, que ha recibido relativamente poca atención, algo que se debe en parte a las dificultades de acceso, legibilidad y comparación de materiales que son vulnerables al daño y a la pérdida.

Desde sus inicios el proyecto ha intentado mantenerse al día en términos de informática. Mejoramos constantemente las prestaciones de máquinas y software, y reexaminamos nuestros métodos de trabajo en todo momento para mantener la más alta calidad fotográfica y la más amplia aplicación de los avances tecnológicos a fin de sacar cada vez más información de las imágenes.